292019Ago
¿Lunares en la Piel? Conoce los Hábitos Preventivos

¿Lunares en la Piel? Conoce los Hábitos Preventivos

Hábitos preventivos como la autoevaluación de lunares sospechosos y el chequeo anual realizado por un dermatólogo, son fundamentales para detectar de manera precoz un cáncer de piel.

¿La espalda de tu marido esté llena de diversos lunares y nunca ha querido ver un especialista? No te angusties, es un clásico del género masculino, que solo cuando se asusta va al doctor. Así es que… ¡Asústalo! Sácale una foto a su espalda y juntos revisen esta nota chequeando las características de cada lunar. Toma poco tiempo y un buen análisis puede hacer la diferencia. Lo mismo con los lunares que tengas tu o él en el cuerpo. La auto-observación es la mejor manera de ver si algo anda mal.

“Generalmente, un lunar normal es una mancha de color uniforme café, canela o negro en la piel. Puede ser plano o prominente, redondo u ovalado y miden menos de 6 milímetros de ancho. Una vez que se ha originado, posiblemente conservará el mismo tamaño, forma y color toda la vida y solo en algunos casos, desaparecerá”, explica la Dra. Alejandra Ríos, Dermatóloga y Directora de Central Klinic.

La mayoría de nosotros tenemos lunares, y casi todos son inofensivos. Sin embargo, es importante detectar cuáles son lunares nuevos, que antes no teníamos y ver bien que características tienen, porque el 80% de los melanomas se generan de ellos, y por otro lado también reconocer los cambios en un lunar (como su tamaño, forma o color). Si es así debes acudir de inmediato al especialista en busca de un diagnóstico preciso y precoz.

En Busca de Señales

Para auto-analizarlos nada mejor que la conocida regla del A-B-C-D-E. Siempre que un lunar cumpla con una de las siguientes características deberías consultar rápidamente con el dermatólogo:

  • Asimetría en alguno de sus ejes.
  • Bordes irregulares.
  • Color variado, no uniforme.
  • Diámetro mayor de 6mm.
  • Evolución Si detectamos que uno de nuestros lunares cambia o genera molestias.
  • Si descubriste alguna de estas señales entonces es primordial tu visita al dermatólogo. Asegúrate de mostrarle cualquier área que te preocupe y pide siempre que observe las zonas que te dificulta ver. Solo el especialista podrá determinar si es necesaria su extracción para analizar el lunar y luego de practicar una biopsia, evaluar el tipo de tratamiento.

    La Dra. Ríos asegura que este tipo de procedimiento es ambulatorio, minimamente invasivo y realizado con anestesia local. “No tiene efectos secundarios y posibilita proteger al máximo el tejido sano próximo a la zona lesionada, mejorando notablemente los resultados y reduciendo los tiempos de recuperación”.

    Ya lo sabes. Si notas el cambio repentino de un lunar o la aparición de uno por primera vez que no cumpla con las características básicas de un lunar, por más inofensivo que a ti te parezca, no dudes en acudir con un dermatólogo. Solo su certificada evaluación te dará con precisión un diagnóstico que puede marcar la diferencia en la detección precoz de un cáncer de piel.